jueves, 15 de diciembre de 2016

Frolamburgo


He aquí los países que se miran en las aguas del Brog y han oído la canción del río soñador de leyendas.

El agua purísima de los ventisqueros y los lagos se escapa saltando y rompiendo todos los obstáculos que se oponen a su afán de aventuras.

Brinca alegre y rápida en sus primeras jornadas, se acerca después atrevida a escuchar los rumores misteriosos del bosque deiselhein, húndase luego entre rocas gigantescas que le cuentan en las noches obscuras las proezas de los héroes y de los dioses y, en los días anchos de luz, refleja en su cristal las ruinas de castillos y torreones feudales entre la fronda de las riberas. Ya en las amplias llanuras busca curiosa las viejas ciudades que duermen y suenan bellas historias a la sombra de las catedrales, y canta la victoria del trabajo junto a las urbes encrespadas de chimeneas y trepidantes de martillos.

Cansada, va hacia el mar; hacia el descanso del mar por las campiñas entre praderas húmedas bajo cielo gris.


El Brog caudaloso, el Brog romántico, el Brog heroico, ha mecido en la gran cuna de sus riberas a generaciones de hombres esforzados, descendientes de aquellas primitivas tribus de Sturheim que allí acamparon y vivieron y confiaron al río sus bellas leyendas.