domingo, 21 de diciembre de 2014

La Vida y la Muerte

En Korn no hay dioses, las reglas han cambiado. Ya no hay conexión con el cielo o el infierno. Las almas de los caídos ya no viajan a ningún sitio, no son reclamadas por nadie. Esto hace que la aparición de nuevos arquetipos relacionados con los muertos no sean extrañas en Jernhest, los "Caballeros enlutados", los "Mediums" y los "Recojealmas".



¿Qué será ese extrano aparato?



Este es un fragmento (recordad que aún los textos que os mostremos no han pasado por un corrector de estilo) sobre lo que ha sucedido en Korn con el alma de los difuntos.

"Antes cuando morías todo el mundo sabía que sucedía, los sacerdotes de los diferentes dioses se encargaban de decírnoslo. Siempre variaba la versión dependiendo de a quien se lo preguntaras pero todos estaban de acuerdo en ciertos aspectos.
Cuando mueres, tu alma abandona la carcasa vacía que fue tu cuerpo y viaja al plano celestial o al inframundo (dependiendo de a quien adoraras o como te hubieses comportado).
A veces, ese viaje era solo temporal ya que si tenías dinero o conocías un sacerdote (de fe afín) suficientemente poderoso podías implorar a los dioses que te devolvieran a la vida y si no tenían un mal día, podías regresar de entre los muertos.
Nadie dice que fuera justo, ¿por qué los ricos podían regresar a la vida y los pobres no? No intentes buscarle una explicación, yo todavía no puedo explicar porque los propios dioses fueron los desencadenantes del Ragnarök…¿no lo sabías? Fueron los dioses los que crearon a Ragnar, el Troll Negro y este volcó su ira en despertar a los Arcaicos. Pero ese es otro tema.

Ahora todo ha cambiado. Una vez se muere no hay nada más. Al principio la gente preguntaba a los clérigos, pero ellos no podían dar explicaciones. Nadie les contestaba tampoco a ellos.
Tras los primeros siglos de caos imperaba la ley del “todo está permitido”, si nadie miraba, si nadie nos juzgaba se podía hacer lo que quisieras. Había que disfrutar al máximo del tiempo que pasabas aquí. Con el tiempo se dieron cuenta que eso no servía. Aprendieron por las malas por supuesto.
Era cierto que no había vida más allá de esta y que nadie les juzgaría pero, ¿y si regresaban los dioses?, las almas seguían abandonado los cuerpos. Nadie sabía dónde iban, ni arriba ni abajo, eso estaba claro.  ¿Se quedaban aquí?, ¿se disipaban en un mudo lamento?, nadie lo sabía. Profetas surgieron una y otra vez vaticinando la aparición de algún mesías o el regreso de los dioses pero nunca sucedía nada y la gente no tenía fe (hay una teoría que dice que los dioses existen porque la gente cree en ellos). Ni siquiera criaturas tan malvadas como el déspota Darío von Tep eran tan crueles. Lo que sucedió en Mahrat ahora solo se recuerda como la "Venganza de las Ánimas". Parece un hecho aislado en el tiempo, pero no fue el único, solo fue el más grande."

¿será esta una cámara normal?


Saludos y mucho vapor