lunes, 24 de noviembre de 2014

El último combate (Relato)



 - Bueno campeón, ¿cómo estás?. ¿Preparado?
- No sabría decirte...
- Venga hombre, alegra esa cara, ésta va a ser tu noche. Toda ésta gente ha pagado un dineral para verte.
- ¿A verme a mí o a ver como le dan una paliza a Diablo?
- Dímelo tú.
- No sabría decirte... ¿lo has visto bien? Joder es enorme, debe medir casi dos metros.
- Bueno, tú también eres grande.
- Y gordo.
- Y terco como un minotauro debirio.
- Psé, con la terquedad no se ganan los combates, viejo.
- Bueno, hace años tú ganaste alguno de esa manera, aunque no quieras reconocerlo. Pero vamos Diablo, demuéstrale a todo el mundo que una vez fuiste el mejor. Es la hora, Travian. ¡Baila y pega Diablo!

¡Clin! ¡Clin! ¡Clin!

- ¡Baila y pega duro!
- ¡Oído viejo!
 _________________________________________________________________

- Bueno, bueno...no está mal. Coge aire.
- ¿Pero qué dices? Seguro que tengo la cara como una tomatera.
- Bueno, has perdido algo de movimiento y cintura, pero no está mal, me esperaba algo mucho peor...
- ¿Como qué?
- Bebe agua y escupe. Pues que te hubiera noqueado en el primer asalto...
- ¡Ptuff!. Que te den viejo. ¿Le he dado alguna?
- Alguna ha habido, pero ni ha pestañeado. ¿Qué tal los suyos?
- Como bolas de demolición, joder. Pero con poca puntería.
- Ah bribón... tú sigue moviéndote y aprovecha los huecos. ¡Y sube los guantes!

¡Clin! ¡Clin! ¡Clin!

- Pues claro mentecato, me hago viejo, ¡pero no tonto!.
- Aahh, ¡tú baila y pega Diablo!
 _________________________________________________________________ 

 Joder, estoy acabado. No puedo más. No puedo. Mierda, ni siquiera suda...¿acaso sudan los bastardos de orco? No se ve ni una gota en su...

- ¡Eh Travian! ¿Ya estás durmiendo?
- ¿Qué?
- Ay, por los dioses. Vas a matarme Diablo, vas a matarme.
- ¿Porqué siempre dices éso? Sabes que no hay dioses en Korn.
- Alguno tiene que quedar joder, uno cualquiera. Quizá no te venga mal un poco de ayuda divina ahora ¿eh? Respira hondo.
- Uuuunffff!
- Échalo.
- Fuuuuuuuu.....
-Otra vez
- Uuuuunf......no me eches tanta vaselina Mak, joder, luego no veo una mierda de zamul.
- Si no te hubiera puesto vaselina tendrías las cejas como berenjenas.¿ Qué estás haciendo? Me estás pareciendo un novato.
- Que me aspen si lo sé, viejo. Que me aspen joder.
- Esquiva y pégale cuando saque su gancho de derecha Travian. Pégate a él y no intercambies golpes a media distancia. Déjale que se canse y coge aire, maldita sea. Si no fintas esos martillazos vas a caer rápido, amigo.
- Todavía no, viejo. No ahora.
- Por supuesto que no, eres Travian "Diablo" Warn, yo soy todavía tu entrenador y eres el mejor boxeador salido de las cloacas de Landorium.

¡Clin! ¡Clin! ¡Clin!

- No sabría decirte viejo... Uuuuuunf.... Bailar y pegar, vale...
 _________________________________________________________________

 - ¡Por los dioses Travian¡ ¿qué demonios haces? Me has asustado joder. Pensé que habíamos terminado. Más vale que te espabiles chico...
- Uno de esos puños casi me arranca la cabeza, Mak. Y su cabeza es como un yunque, si no fuera por los guantes tendría los nudillos hechos polvo...
- Bueno, tú coge aire.
- Uuuunffff! Fuuuuuuu.....
- ¡Eh, Diablo! ¡Vamos, tú puedes con ése gorila!
-  Joshua cállate y ponle el hielo en la nuca, ¿quieres? Travian, ¿cómo estás?
- En las últimas..., no sé si puedo con él.
- Nah, tonterías. Mírale. Parece cansado. Apuesto a que ninguno le ha durado tanto...
- No hay nadie tan loco como para resistirle 6 asaltos a ésa bestia...
- Bebe. Escupe.
- ¡Ptuff!
- Cada vez baja más la guardia, un asalto más y ya es tuyo. ¿Aguantarás sin caerte?

¡Clin! ¡Clin! ¡Clin!

- A ver qué remedio.
- ¡Esquiva los golpes y no dejes que te arrincone! ¡Vamos Diablo, machácalo!
 _________________________________________________________________

- ¡Mierda Travian!, ¿pero qué demonios estás haciendo? ¡Casi te tumba joder! ¿Es que no te he enseñado nada? ¡Pareces un muñeco! ¡Joshua, hielo y bastoncillos!
¿Se puede saber qué haces? Por los dioses Diablo, vas a acabar conmigo.
- Lo siento Mak, perdóname viejo.
- Aguanta.
- ¡Joder Mak, déjalo!
- ¿Que deje qué?
- Lo siento. No tenía opción. Ni dinero.
- ¿De qué diantre me hablas?
- Debía un montón de pasta a Vilius, el prestamista halfling. Me perdonaría la deuda si me dejo caer en el quinto asalto.
- Ah. Eso. Parece mentira que no me conozcas Diablo. Coge aire. ¿Creías que Religioso Mak no se iba a enterar?
- ¿Cómo?
- ¡Joshua aprieta eso fuerte, hombre! Diablo, he pagado tu deuda. Y no sólo éso. He convencido al maldito halfling para apostar por ti teniendo todas las apuestas en contra.
 - ¿De verdad?
- Tan cierto como que hay dioses. Mira al halfling como sonríe.
- Joder, es cierto. ¿Es cierto Joshua?
- Aham. Yo también he apostado mis ahorros por ti, Diablo.
- Y yo también he apostado los míos, así que dale una alegría a este viejo entrenador, danos un buen espectáculo y enséñale a ese fantoche de piel verde lo que es el infierno... ¿quieres?
- Gracias Mak...

¡Clin! ¡Clin! ¡Clin!

- !Tú baila y pega Travian!
- Como un diablo viejo, como un diablo...

Ilustración de Angus McLeod