miércoles, 21 de mayo de 2014

Hamuset





Hamunra era una tierra próspera y en paz. Sus habitantes tenían relaciones con los clanes del sur y los cíclopes de Kilikgronja. Ra, Osiris y Horus formaban el panteón principal de la nación. Dioses pacíficos, velaban por el bienestar de su gente. Cuando se desató el Ragnarök, Nyarlathotep se alzó en el desierto con huestes de criaturas creadas a su imagen. 

Nyarlathotep, más conocido como Set, dios de las mil caras masacraba por doquier. Ra, Osiris y Horus no disponían de tropas que pudiesen enfrentarse a las criaturas que Set comandaba, así que decidieron sacrificar su existencia en este plano a cambio de expulsar al dios agresor. Lo lograron, pero las huestes de criaturas (hombres escorpión) lograron hacerse con el control del territorio esclavizando a los seguidores de los antiguos dioses. 

Cambiaron el nombre de la nación que pasó a llamarse Hamuset en honor a su deidad. Ashgan Enur, avatar de Set, gobierna con mano firme con un único objetivo...traer a su Dios de vuelta.
Esclavizaron a tantos como pudieron, obligando a los supervivientes a llevar una vida nómada, huyendo de por vida. También atacaron a los cíclopes, conmocionados tras el Ragnarök. Los mejores esclavos jamás recordados en Hamuset. La marcha de Gronja (una de las primeras victimas de Set) de la tierra había producido en ellos cambios inesperados, y los hijos de Set lo pagaron con creces. La leyenda de los tres ojos aun hoy se recuerda vívidamente y hace tener presente a todos que es mejor dejar tranquilos a los hijos perdidos de Gronja.
A medida que la tecnología avanza, los adoradores de Set están más cerca de traer a su Dios de regreso. Acaparadores de toda clase de artefactos tecnológicos, están construyendo el mayor de ellos para guiar a su dios de camino a su seno.


Genial ilustración de Víctor Guerra